Sabes…

Creo que nunca tendré el valor de

explicarte lo bien que me haces sentir.

estoy junto a ti en este momento y mi mente

trata de convertir mis sentimientos en palabras…

pero siempre se quedan cortas.

 

Por eso me guardo todo esto para mi y

mejor trato de demostrártelo con acciones.

Aunque a veces me las malentiendas y

pienses alguna otra cosa ajena.

 

Si tan solo supieras…

 

Y no es solo tu forma de ser…

Sino todos esos detalles que me hacen enloquecer.

Tu forma única de caminar…

Tu cabello que meneas al pasar…

Tus labios inocentes a simple vista…

que cuando besan quitan parte de la vida misma.

 

Me encanta como me miras…

aunque siempre trate de disimularlo con una mentira.

Si tus ojos los pudiera comparar con cualquier otra cosa en el universo…

tal vez los compararía con las estrellas de allá arriba en el cielo.

pequeñas chispas enigmáticas de majestuoso esplendor

pero que a años luz albergan todos los secretos de la creación.

 

Si tan solo supieras…

 

El ver tu cuerpo me produce una sensación tan peculiar…

Y tu me miras…

me intimidas….

me atrapas… y no me dejas escapar.

Sentir que me rodeas con tus brazos cuando

ya no tengo alternativa….

Sentir tu rostro contra mi pecho cuando mi

corazón estalla y te arrulla hasta quedarte tranquila…

El olor de tu pelo, cuando me agacho y lo beso…

Tu sonrisa tan serena, cuando mis brazos vencen

y se pegan con tu cuerpo…

No hay palabras que puedan expresar…

la electricidad que pasa al momento que te quiero besar.

Me saboreo cada parte de tu piel.

Tus manos…

Tus brazos…

Y el cuello que tanto quiero morder.

Si tan solo supieras…

 

Cuando me empujas a la arena en señal de guerra…

y te subes en mi como alguien que no quiere tregua.

Me detienes con tus brazos, para no someterte con los míos.

Me saboreas lentamente…porque así lo prefieres.

Aunque a veces me haga el imposible y te desesperes.

Termino con mis labios enrojecidos a causa de los tuyos.

Bajas por mi cuello hasta mi pecho…

Te deshaces de lo material… porque obstruye tu camino…

Y quedo libre en ese momento…

Te sostengo… te someto…

Mi pierna queda entre medio de las tuyas…

Mi pecho rosa levemente tu cintura…

Dejas salir un ligero sonido de satisfacción…

como aceptando fácilmente tu rendición.

mis manos liberan a las tuyas…

cuando sienten que ya no están dando lucha.

 

acaricias mi pecho desnudo…

mientras yo sigo el camino que empezaste con tus labios,

cuando creías que me habías vencido..

y en ese instante…

mis ojos se encuentran con los tuyos..

y no hay palabras para explicar…

como este momento me pareció una eternidad.

 

Si tan solo supieras…

 

Cuando la ropa deja de ser necesidad…

Cuando nos aceptamos el uno al otro,

sin sentir pena por nuestra esencia natural.

Cuando tu cuerpo y mi cuerpo se funden

en ese mar de sabanas para crear algo sublime.

El calor que nos invade de repente…

Tu respiración acelerada…

que siento cercas de mi rostro cuando estas tan excitada.

El silencio lleno de placer que nos envuelve…

que hace parecer que el tiempo se detiene.

Me besas sonrojada…

Me vez con esos ojos que

me hunden mas en tu alma.

Y es algo que se que no te puedo contar…

Pues…si supieras…

 

Si tan solo supieras…

 

Que eres la única…

La única persona en todo el universo…

que me complementa y me hace sentir eterno.

 

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Y de repente todo oscureció…

Una a una las estrellas fueron apareciendo

en el inmenso vacío del espacio….

A lo lejos se oía el chocar de las olas con el firmamento…

Sus pies descalzos podían sentir la suavidad de la arena

acariciándola como si fuera seda… traía un vestido

blanco reflejando su pureza… o lo que quedaba de ella…

su pelo negro brillaba en un contraste perfecto con el

ambiente que la rodeaba… era el deseo hecho forma.

 

Mientras cerraba los ojos, sentía como dos manos la

empezaban a acariciar detrás de la nuca saboreándole

su alrededor…manos frías..que al contacto con su piel

ardiente se fundían en una llama interminable…

Manos que tocaban vigorosa y a la vez delicadamente

su piel…que bajaban por su espalda creando espirales

infinitas de placer…

 

…y ella sabia que estaba mal…

…pero no lo podía evitar…

 

Cuando el instinto acapara a la razón… se pierde el

control…y así mientras mas tiempo el la acariciaba…

mas tiempo ella se sentía vulnerable a sus emociones.

El roce de sus labios con su espalda desnuda fue como

el de un hielo que la recorría abajo para arriba.. y así se

postraba sobre su cuello. Esto la volvía loca.

 

Y entonces… sintió como se caía en el vacío, sin embargo

la arena amortiguo su caída… ahora el estaba frente a ella,

acercándose cada vez mas a su cuerpo temeroso y deseoso…

se acostaba lentamente hasta tenerla a un centímetro de el..

y la beso…

 

lentamente se robaban los suspiros el uno al otro, esto le ponía

salvaje… sus labios decidieron recorrer el rostro de esa bella

joven…sus ojos, sus mejillas…el mentón…

cada vez se alejaba mas de la vista de ella, pero no dejaba de

despegar sus labios de su hermoso cuerpo… ella sentía frío…

pero también un calor tan apasionante con cada beso que recibía…

nunca antes la habían besado así.

 

Ella ya no era la misma de siempre, sabia que estaba indefensa

Ante tal situación, y no era porque el fuera mas fuerte…. Era porque

ella quería que fuera así y que continuara hasta que la pasión la consumiera…

el fue bajando de su pecho a su ombligo…beso a beso… robándole

el alma en cada huella que dejaba en su ser… después besos sus piernas tan

despacio que cada beso parecía eterno y esto la mataba…esto la excitaba…

…al final llego el momento… las ropas ya no fueron necesarias… el frío que

alguna vez los rodeo ya no estaba mas… solo se tenían el uno al otro…

era inevitable lo que iba a pasar… ella lo quería, el lo deseaba…

y entonces…

 

“Ey!!! deja de imaginarte cosas!!… ya vez, esos libros que lees no te dejan nada bueno”

 

Y entonces…

 

Ella despertó…

 

 

 

Hace ya algunos años iba caminando tranquilamente por las calles de mi ciudad

Y mientras saciaba mi curiosidad con la nueva mercancía de las tiendas, me encontré a un viejo recargado por la acera, de esos viejos que piden limosna. Al irme acercando a el, trataba de encontrar la ultima moneda de 5 pesos que me quedaba en el bolsillo. Nunca he sido un ciudadano modelo, pero trataba de mantenerme al margen cada que se podía.

 

La cara del viejo me recordó un poco a mi padre, los mismos gestos, facciones, incluso esa sonrisa de pocos amigos que me había dejado como herencia. Al estarme agachando para poner la moneda en el vaso note como sus ojos ya no tenían ese brillo que solo se obtiene con años de vivencia, en vez de eso lo reemplazaba un blanco opaco. Era ciego.

 

Mientras me incorporaba lentamente, el viejo levanto la cabeza y por un momento me pareció que no solo me estaba mirando fijamente a los ojos, sino que había echado un vistazo a mi alma. De repente movió su brazo rápidamente y agarro el mío. Las palabras que salieron de la boca de ese viejo me sorprendieron, aunque no las entendía y en realidad no me importo entenderlas hasta que ya había pasado todo lo que paso… ya que, desde ese día… pude viajar por el tiempo.

 

Al principio era como una gran aventura, ya que prácticamente tenia el poder de solucionar todo lo que había salido mal en mi vida y vaya que la mía era un claro ejemplo de eso. 2 semanas antes de que me pasara todo esto había estado comprometido con la mujer mas hermosa que alguna vez pude soñar, sin embargo, una noche al llegar a casa temprano del trabajo la encontré en la casa con otro hombre. Y después de eso pues… perdí mi trabajo, tome mucho y lo que paso, paso. Pero aun así la extrañaba, así que por inercia, lo primero que hice fue volver a ese tiempo para tenerla nuevamente en mis brazos. Fue como si nunca hubiera pasado nada, una noche pasional, aunque lo único que me llamo la atención fue un extraño ruido que vino de la ventana y el rechinar de unos neumáticos, pero no me importo, yo estaba feliz.

 

Viaje muchas veces por el tiempo, unas era por dinero y las otras simplemente por curiosidad. Sin embargo pase por alto algo… no importara las veces que viajara por el tiempo, seguía envejeciendo… ¿que ironía no?..Y así, cada vez que quería incorporarme a mi vida pasada surgían dudas por parte de la gente o más problemas y era algo que no se podía remediar, ya que una vez que vuelves más y más atrás en el tiempo se limitan tus puntos de empiezo.

 

Y entonces me di cuenta que no podía volver de nuevo a mi vida, lo había tenido todo, lo había conocido todo, y sin embargo lo único que me faltaba era… tiempo. Estaba viejo y desesperado, como una mala copia de las películas de Woody Allen.  El ultimo recuerdo que tengo fue cuando salí de un bar con varias copas encima y por accidente viaje justamente al momento en que un camión de gas acababa de explotar. Y entonces perdí la vista.

 

Desde ese momento vago en las oscuras calles de esa ciudad, viviendo de los extraños sin rostro, recordando… porque solo eso me quedan, recuerdos, partes de película de lo que alguna vez fue mi vida.

 

De hecho fue exactamente esta misma mañana cuando al fin le pude hallar sentido a las palabras que me dijo aquel viejo hace ya muchos años. Me sentía tan bien, que decidí compartirlas con el primer extraño que se dignara a compartirme algo primero. Y así fue, pude sentir los pasos torpes de un extraño que se acercaba lentamente y ponía una moneda en mi vaso, supuse que me había estado observando por lo mucho que tardaba en incorporarse, entonces levante la cabeza y lo agarre del brazo. Le dije:

 

“chico, nunca vivas con rencores del pasado, ya que el tiempo no los toma en cuenta…. tampoco trates de esconderte de el… porque siempre te va a encontrar de una forma u otra… vive sin remordimientos, una vida que sea solo tuya y de nadie mas, una vida que disfrutes y que te sepa disfrutar…y veras que el tiempo ya no será tan malo después de todo, incluso si le caes bien, puede que llegue a durar una eternidad”…

 

Después de eso, el chico se levanto rápido y salio corriendo… Reí para mi mismo y tome el vaso con la moneda para ponerla en mi mano… la risa no me duro mucho.

 

“5 pesos en todo el día, demonios, ¿en que pierden el tiempo los chicos de ahora?…”

 

Dicen que es de sabios conocer

el significado de un enamoramiento…

y es de soñadores, vivirlo…

aun sabiendo las consecuencias.

 

Es todo un mar de sentimientos,

donde hasta el más experto navegante

puede encontrarse sin un rumbo que seguir.

 

“sin un rumbo que seguir”…. si..creo que

son las palabras adecuadas para expresarlo

tal y como fue..

 

El día que entro en mi corazón… fue el día

que perdí el rumbo en mi vida..

un día normal como el de ayer, como el de hoy y

como el que acontecerá mañana…

Y es que, como algo tan grande y…hermoso…

paso casi tan desapercibido de mis sentidos que

poco a poco se fue apoderando de mi corazón.

 

En realidad…nunca lo espere… ni de mí, ni de ella…

Había tanto que perder… y aun así… como sacado

de un sombrero, ahí estaba…

 

Como olvidarlo…

 

nunca creí en los encuentros así… pensé que eran

obra de algún cuento de hadas que solo se ven en

las películas o en la imaginación de un niño de cinco años…

y sin embargo, había algo de ambos en aquel día de invierno…

nunca vi un cielo tan lleno de estrellas como el de esa noche,

pero tampoco esperaba encontrarme con una estrella fugaz…

 

fue algo tan repentino…que no supe a que  otra cosa atribuirle…

en el momento en que la vi, supe que todo en lo que había creído

hasta ese día era una gran mentira… nunca me sentí tan… desnudo…

poco a poco mis defensas se fueron destruyendo una a una…

pero no podía evitar mirarla… era tan cautivante su ser… su caminar…

su reír… tan brillante como los millones de cuerpos celestes de allá arriba.

 

Era imposible nuestro encuentro… mas no inevitable…

El sentir que su mirada se entonaba poco a poco con la mía,

hizo florecer algo en mi que completamente ignoraba.

El tiempo dejo de ser tiempo y se convirtió en algo…eterno.

Dentro de mi sentía como millones de miles de chispas saltaban,

Y se sentía tan bien… porque un sentimiento nuevo…

Algo que desconocía por completo…

o que perdí hace mucho.. pero nunca lo supe…

 

llegue a pensar que me estaba volviendo loco…

aunque así fuera…

en tan solo diez segundos mi mente y mi cuerpo

se habían hecho añicos… y si no bastara con eso

vislumbre mi perdición… en verdad parecía un sueño…

aunque… en mis sueños las personas no sonríen tan lindo..

el golpe de gracia…

una sonrisa…

la mas bella de todas.. y solo para mi…

y después… silencio…

el tiempo iba retomando su ritmo habitual…

volvía a sentir mi cuerpo…

mis pensamientos se hacían cada vez mas claros…

la tormenta había pasado al fin…

 

y entonces porque…

 

….¿porque me sentía incompleto?..

 

Sentía como si aquel encuentro se hubiera

llevado parte de mi ser… me sentí desesperado… solo…

de pronto me encontré vagando por miles de situaciones..

me quede helado en ese lugar… sabia que tenia que

hacer algo… pero ¿que?…

 

al voltear no esperaba encontrarla… pero tal vez… no

todo lo que pensamos o damos por hecho necesariamente

tiene que ser verdad…

 

estaba justamente como yo había estado cinco segundos atrás,

congelada en un sin fin de ideas y pensamientos…

entonces sonreí para mi mismo, y pensé… tal vez el mundo no es

lo parece… tal vez..eso que  buscamos en sueños en realidad existe..

 

sonreí para mi…

me acerque cada vez mas hacia donde estaba ella…

sentía como mis miedos, mis preocupaciones se juntaban

todos en un mismo lugar para detener justamente lo que

era inevitable…

 

con nuevos sentimientos y miedos que vencer finalmente tome

su mano que colgaba de su costado… en realidad no tenia

ningún guión o frase estudiada… simplemente decidí confiarle

todo a mi corazón… me acerque a ella y le dije:

 

“con una simple mirada cautivaste mi alma… con una simple sonrisa… cautivaste mi corazón… y con este simple encuentro…. te llevaste mas de

lo que alguna vez había conocido de mi ser…y la verdad es que… me encanto ese sentimiento…”

 

…ella volteo repentinamente… me miro a los ojos…

…y con esa sonrisa que jure nunca mas volver a ver… me abrazo…

 

Y después…

 

Después…. Volví a ser yo…

 

Querido año viejo:

 

Te quiero felicitar por el magnifico trabajo que hiciste en este pequeño lapso de tiempo, y digo pequeño, porque todo paso demasiado rápido, y en realidad no es tu culpa, cada año que toma el lugar de otro, hace el trabajo mas rápido, y es por eso que se nos hace que el tiempo se nos va en un abrir y cerrar de ojos. En lo personal te quiero agradecer por muchas cosas, y son tantas en verdad que la lista seria larga, pero aunque hayan sido buenas o malas, me hicieron darme cuenta de muchas cosas y así crecer un poco más.

 

¿Recuerdas la primera vez que te conocí?, era en una noche casi igual a esta, acababa de llegar de felicitar a toda mi familia e iba con mis amigos a una gran celebración, y después de una gran presentación, apareciste en plena fiesta como algo nuevo e innovador, todo el mundo estaba alegre y no paraba de celebrar, me acuerdo porque esa mañana tuve una gran resaca y dormí todo el día, así que te pido disculpas si me perdí tu primer día de trabajo.

 

Primavera te quedo muy bien, que yo recuerde, no había pasado una primavera tan emocionante desde que tenía 5 años y volaba papalotes en las azoteas de las casas. Me toco la boda de una gran amiga de la familia, que esta esperando niño pronto, aunque creo que ya no te tocara verlo. También fue mi cumpleaños numero veintiuno, que creo yo ha sido el mas especial en toda la historia de mi vida y es bueno saber que tu fuiste parte esencial del festejo. Y muchas otras cosas que te agradezco de ese tiempo, algunas buenas, otras malas, y otras que quedaran en el recuerdo como algo inolvidable.

 

Verano estuvo muy, muy caluroso, en verdad te pasaste con todo el calor que estuvo haciendo, no recuerdo otro tiempo en el que haya hecho mas calor que cuando tu estuviste trabajando. Pero no te culpo, se lo duro que puede ser laborar para todo el mundo y más cuando la capa de ozono se hace mas débil cada día que pasa. Verano me ayudo a reflexionar sobre varias cosas y a superar otras, fue un tiempo en el que pensé por un momento que mi existencia no era tan necesitada en el mundo, pero como todo gran fénix, tendemos a resurgir de nuestras cenizas.

 

Otoño marco el cambio y el comienzo de una nueva vida para mi, un cambio de todos los pensamientos que tenia de que todo era imposible y un comienzo en el terreno de lo posible y lo coincidencial, porque has de saber que este tiempo ha estado lleno de coincidencias, no siempre con el resultado que uno desea, pero a fin de cuentas, coincidencias. En otoño también empecé de cero las cosas, y me aventure hacia rumbos desconocidos, guiado por el instinto y por el corazón. Y fue un buen detalle agregarle un poco de frió al final de la estación, en verdad un buen detalle.

 

Y finalmente estamos aquí, en el epilogo de todo tu arduo trabajo, y como cada buen libro, tu final fue sorprendente, y digo sorprendente, porque toda la gente se sorprendió al ver que podía hacer tanto frió en la ciudad (buen detalle de tu parte, jeje). Este invierno será sin duda algo que recordare con mucha alegría. Vaya, en verdad me sorprende todo lo que has hecho y creo que no es nada fácil trabajar como tu lo haces, y menos cuando sabes la fecha en la que te tienes que ir para dejar que la nueva generación se haga cargo de todo otra vez, pero aun así, solo habrá uno como tu, y es por eso que las generaciones que están por venir, te recordaran como algo único. Se que yo lo haré, porque compartí parte de mi vida contigo. Y para ser sincero, no tengo hecha mi lista de propósitos para entregársela al que ocupara tu lugar, pero cuando los tenga, tenlo por seguro que se las iré revelando poco a poco y eso si, daré lo mejor de mi para que no se queden como simples propósitos o sueños, sino para que se hagan realidad. Bueno, mira la hora, ya te entretuve demasiado, se que te están haciendo tu despedida y así mismo recibirán al nuevo que te ha de reemplazar, así que de todo corazón te digo gracias por todo lo que paso mientras tu estabas, en verdad viejo, gracias.

Hace ya tiempo iba caminando por la calle en un frió día de diciembre, y mientras pasaba y veía a la multitud de gente que se juntaba para comprar regalos o simplemente a personas que querían disfrutar de un paseo normal con su familia no pude dejar de notar a esta pequeña niña que sobresalía de la multitud, ella llevaba un vestido rosa desgastado y estaba descalza, ahí sentada en una banca de un parque, con una cara de tristeza. La gente pasaba y pasaba y sin embargo no se detenía para ver que le pasaba, ni siquiera le regalaba una mirada de compasión.

 

Al día siguiente decidí ir nuevamente a ese mismo lugar simplemente por curiosidad para ver si la pequeña niña todavía seguía ahí. Y si, todavía seguía ahí, exactamente en el mismo lugar de ayer, con el mismo vestido y con la misma mirada triste. Ahora estaba decidido a hablarle, porque como todos saben la calle no es lugar para que los niños se queden solos, especialmente de noche.

 

Al acercarme pude notar que la niña en su espalda tenía una deformidad. Supuse que esa era la razón por la cual la gente simplemente pasaba y no hacia ningún esfuerzo siquiera por hablarle. Como todos sabemos las deformidades no son muy bien aceptadas en nuestra sociedad, y mucho menos alguien que trate ayudar.

 

Mientras me acercaba, la pequeña niña bajaba mas sus ojos evadiendo mi mirada directa. Mientras mas me acercaba a ella, mas claramente podría ver la forma que tenia su espalda, como una pequeña joroba, le sonreí para que supiera que estaba bien, que estaba ahí para ayudar, para hablar. Me senté al lado de ella y rompí el hielo con un simple “Hola”; la pequeña niña estaba sorprendida y dijo “Hola” después de una larga mirada a mis ojos. Yo sonreí y ella tímidamente sonrió de vuelta.

 

Hablamos hasta el anochecer, empezó a hacer mucho frió, las calles estaban completamente solas. Le pregunte a la niña porque estaba triste. Ella me respondió: “porque soy diferente”… inmediatamente le respondí “claro que lo eres… eres única, todas las personas son únicas” y sonreí. La niña se puso aun más triste y me respondió “lo se”.

 

“Mira pequeña”, le dije, “tu me recuerdas a un ángel, cariñoso e inocente”. Ella me miro y sonrió, después lentamente se puso de pie y dijo “¿en serio?”, yo le respondí, “claro que si, tu eres como un pequeño ángel guardián que lo mandaron para que cuidara a toda la gente que pasa por estas calles”, ella asintió con la cabeza y sonrió.

 

Con eso, ella abrió la espalda de su pequeño vestido rosa, justamente donde tenía su pequeña joroba, y permitió que sus alas se extendieran, y dijo “Si lo soy, yo soy tu ángel guardián”, con destello en su ojo.

 

Me había quedado sin palabras, a lo mejor y estaba imaginándome todo eso. Ella dijo, “por vez primera tu pensaste en alguien mas que en ti, así que mi trabajo esta hecho.” Me pare y le dije, “espera, ¿porque nadie se paro nunca para ayudar a un ángel?

 

Ella me miro, sonrió, y me dijo, “tu eras el único que podía verme”, y con esas ultimas palabras desapareció.

 

Así que, cuando piensas que tú eres lo único que tienes, recuerda que tu ángel siempre te estará cuidando. Como la historia dice, todos necesitamos de alguien…. Y, cada una de las personas que conoces en tu vida…. tus amigos, tu familia, tu novia, son ángeles en su propia forma de ser. La importancia del amor que te dan esas personas se mide con el corazón… y creo que es el mejor regalo que te puedes recibir en esta vida. Entonces no les des la espalda a esas personas que tanto te quieren, espero que sus ángeles guardianes siempre estén cuidándolos.

 

Érase una vez…hace mucho, mucho tiempo, un gran país, en donde se podía ir a donde fuera con toda la libertad del mundo, había igualdad entre toda la gente que vivía en el y todo era paz y armonía. Era otoño, el sol estaba en sus últimas fases, para ya después dejar entrar a los vientos de invierno, los grandes bosques se podían ver a lo lejos deshojándose y los animales regocijándose con el último aliento que había dejado verano.

 

Así se encontraron… dos almas que no tenían ni idea de lo que les esperaba mas adelante… dos almas inocentes que apenas eran como esponjas tratando de absorber experiencias del mundo…y que solamente vivían el momento. En ese caer de hojas de otoño, un joven es atraído misteriosamente a un inmenso bosque a las afueras de una gran villa, rodeando un gran lago…fue ahí donde la conoció.

 

Ahí justamente a la orilla del lago, en un pequeño kiosco de madera ya desgastado por el paso de varias estaciones, la vio bailando al compás de las hojas que caían desde arriba de las copas de los árboles, como si el viento estuviera tocando una melodía y ella estuviera bailando al unísono. Su cabello dorado y ondulado pareciera pertenecer al color que reflejaba el lago en el ocaso y su vestido blanco angelical reflejando la pureza de su esencia tan libre.

 

Sin pensar ciertamente lo que estaba haciendo, empezó a caminar lentamente hacia donde se veía esa maravillosa escena, y sin darse cuenta se encontró a solo unos pasos de aquel kiosco…la pequeña dama paró de bailar y sorprendida, volteo hacia donde se encontraba su espectador… sus miradas se encontraron por unos segundos, aunque en realidad se sentía como una eternidad… y apenado, el joven rápidamente bajó la mirada avergonzado de que hubiera visto algo que no debía ver.

 

La señorita le preguntó porqué la estaba espiando, y él le dijo que solo había salido a dar un paseo por el gran bosque y que por azar se había encontrado con ella… ella no pareció muy convencida de lo que le había contestado, pero aun así decidió cambiar el tema… ”¿Sabes bailar?” le pregunto la señorita, y el muchacho muy sorprendido le respondió muy honestamente que en realidad no sabia… ella lentamente extendió su mano y le dijo: “Ven”… él gobernado por la razón, dudo un poco, pero después se dejo llevar por ese impulso de curiosidad y deseo que se iba apoderando poco a poco de todas partes de su ser…subió las escaleras de aquel kiosco y se acercó lentamente a la bella dama manteniendo su vista en esos ojos color miel que emanaban una tranquilidad mas allá de cualquier explicación… la mano de ella era suave y delicada, pensaba él mientras la tomaba… la señorita tomó la otra mano del aquel tímido joven y lentamente la puso en su cintura, esto lo apenó a tal grado de sonrojarse… y entonces se encontraron sus miradas nuevamente, cada segundo parecía como la caída de las hojas de los árboles, y viéndose atentamente el uno a otro como dos enamorados, se sonrieron.

 

Bailaron y bailaron hasta que el ocaso terminó de iluminar el gran lago, y en su lugar salio una gran luna cuyo brillo daba vida a todo el bosque, con esa luz blanca y misteriosa. Su cabello tenía un olor a jazmín en primavera que no se podía comparar con todo lo que hermoso que había olido él en su vida, el vestido blanco que ella traía brillaba en el mismo tono que las estrellas en el cielo… el momento que parecía durar una eternidad eventualmente tuvo que llegar a su fin… los dos pararon, y ella dijo: “esta será la ultima vez que nos veamos…me tengo que ir muy lejos de aquí”….”gracias por este baile, nunca lo olvidare”, y así como se dió el momento, el joven sintió los labios tiernos de la señorita en su mejilla y segundos después se escucharon los pequeños escalones de madera…y después, la realidad azoto al sueño como el despertar de cada mañana…y fue cuando se dio cuenta….ella se había ido.

 

Sintió como una parte de el que desconocía completamente se desvanecía, como si parte de su ser se hubiera ido con ella, se sintió impotente ante tal sentimiento… miro a la luna que se iba acomodando lentamente entre sus compañeras las estrellas, y con un suspiro se despidió del momento, reunió su sentido de la realidad y volvió a casa caminando por el gran bosque.

 

Sin embargo, ese lugar… ese tiempo, seguiría en los corazones de esas dos personas, como recuerdos que vienen y van mientras crecemos… recuerdos que enlazan a las personas más allá del tiempo…como melodías.