Querido año viejo:

 

Te quiero felicitar por el magnifico trabajo que hiciste en este pequeño lapso de tiempo, y digo pequeño, porque todo paso demasiado rápido, y en realidad no es tu culpa, cada año que toma el lugar de otro, hace el trabajo mas rápido, y es por eso que se nos hace que el tiempo se nos va en un abrir y cerrar de ojos. En lo personal te quiero agradecer por muchas cosas, y son tantas en verdad que la lista seria larga, pero aunque hayan sido buenas o malas, me hicieron darme cuenta de muchas cosas y así crecer un poco más.

 

¿Recuerdas la primera vez que te conocí?, era en una noche casi igual a esta, acababa de llegar de felicitar a toda mi familia e iba con mis amigos a una gran celebración, y después de una gran presentación, apareciste en plena fiesta como algo nuevo e innovador, todo el mundo estaba alegre y no paraba de celebrar, me acuerdo porque esa mañana tuve una gran resaca y dormí todo el día, así que te pido disculpas si me perdí tu primer día de trabajo.

 

Primavera te quedo muy bien, que yo recuerde, no había pasado una primavera tan emocionante desde que tenía 5 años y volaba papalotes en las azoteas de las casas. Me toco la boda de una gran amiga de la familia, que esta esperando niño pronto, aunque creo que ya no te tocara verlo. También fue mi cumpleaños numero veintiuno, que creo yo ha sido el mas especial en toda la historia de mi vida y es bueno saber que tu fuiste parte esencial del festejo. Y muchas otras cosas que te agradezco de ese tiempo, algunas buenas, otras malas, y otras que quedaran en el recuerdo como algo inolvidable.

 

Verano estuvo muy, muy caluroso, en verdad te pasaste con todo el calor que estuvo haciendo, no recuerdo otro tiempo en el que haya hecho mas calor que cuando tu estuviste trabajando. Pero no te culpo, se lo duro que puede ser laborar para todo el mundo y más cuando la capa de ozono se hace mas débil cada día que pasa. Verano me ayudo a reflexionar sobre varias cosas y a superar otras, fue un tiempo en el que pensé por un momento que mi existencia no era tan necesitada en el mundo, pero como todo gran fénix, tendemos a resurgir de nuestras cenizas.

 

Otoño marco el cambio y el comienzo de una nueva vida para mi, un cambio de todos los pensamientos que tenia de que todo era imposible y un comienzo en el terreno de lo posible y lo coincidencial, porque has de saber que este tiempo ha estado lleno de coincidencias, no siempre con el resultado que uno desea, pero a fin de cuentas, coincidencias. En otoño también empecé de cero las cosas, y me aventure hacia rumbos desconocidos, guiado por el instinto y por el corazón. Y fue un buen detalle agregarle un poco de frió al final de la estación, en verdad un buen detalle.

 

Y finalmente estamos aquí, en el epilogo de todo tu arduo trabajo, y como cada buen libro, tu final fue sorprendente, y digo sorprendente, porque toda la gente se sorprendió al ver que podía hacer tanto frió en la ciudad (buen detalle de tu parte, jeje). Este invierno será sin duda algo que recordare con mucha alegría. Vaya, en verdad me sorprende todo lo que has hecho y creo que no es nada fácil trabajar como tu lo haces, y menos cuando sabes la fecha en la que te tienes que ir para dejar que la nueva generación se haga cargo de todo otra vez, pero aun así, solo habrá uno como tu, y es por eso que las generaciones que están por venir, te recordaran como algo único. Se que yo lo haré, porque compartí parte de mi vida contigo. Y para ser sincero, no tengo hecha mi lista de propósitos para entregársela al que ocupara tu lugar, pero cuando los tenga, tenlo por seguro que se las iré revelando poco a poco y eso si, daré lo mejor de mi para que no se queden como simples propósitos o sueños, sino para que se hagan realidad. Bueno, mira la hora, ya te entretuve demasiado, se que te están haciendo tu despedida y así mismo recibirán al nuevo que te ha de reemplazar, así que de todo corazón te digo gracias por todo lo que paso mientras tu estabas, en verdad viejo, gracias.