Querida Sirena:
A veces siento que el mar no es suficiente para mí.
Navego a través de estos inmensos océanos…
Descubriendo nuevas cosas por doquier…
Y sin embargo… ninguna se parece a ti.
A veces creo que estoy perdiendo la razón.
Cuando a medianoche me levanto…
Y escucho un canto a lo lejos…
Imaginando que es tu dulce voz.
Y es que no puedo olvidarte.
Llegaste como una marea…
Moviendo todo lo que había en mí…
Como si estuviera hecho de arena.
Entonces ya no pude escapar…
Me cautivaste con tus melodías…
Con tu mirada divina…
Con la más hermosa de tus sonrisas.
Fue como si el mundo perdiera la razón
Como si me hubiera estancado…
En aguas llenas de pasión…
Y te hundieras en lo más profundo de mi corazón.
Y así me dejo llevar por sentimientos…
El sentir la brisa salada en mi rostro…
Recordar el sabor de tus labios…
Al tocarlos suavemente con los míos.
Sentirme vacío cuando no te veo cerca de mí…
Cuando se que te has ido…
Y que ya no volveré a verte.
Cuando siento, que la mitad de mi alma se fue en ti.
Por eso te escribo mi querida sirena…
Por eso mando tantas cartas a altamar.
Con la esperanza de que alguna de ellas…
Te pudiera alcanzar.
Entonces seguiré buscándote…
Incluso si el tiempo se vuelve eternidad…
Seguiré navegando sobre estas aguas…
Y así tal vez., algún día… pueda llegar hasta donde tu estas.
junio 21, 2011
Advertisement
